sábado, 11 de febrero de 2017

La traición circular


A Ana nunca se le habría ocurrido serle infiel. Aquello comenzó simplemente como un juego. Hacía siete años que vivía con Carlos, enamorada. Eso creyó hasta el día en que, indolente, se instaló aquella aplicación de contactos en el móvil, colgó una foto ficticia y dio rienda suelta a sus pequeñas vanidades. Inesperadamente alguien contestó, y así se prolongó la historia hasta que dejó de ser simple entretenimiento. Decidió huir hacia adelante y luego fue la cita, un jueves por la noche. Dudó durante varios días y a punto estuvo de echarse atrás por el camino, pero llegó, y abrió la puerta con decisión, y no hizo falta que lo buscara demasiado. Allí mismo estaba él, en aquel bar clandestino, terreno furtivo, ahogando en una copa las ganas de desaparecer. Al principio fue difícil aceptar la cita, pero luego ya no hubo escapatoria. No se había sentido tan ilusionado desde los comienzos de su relación con Ana, siete años atrás, cuando el amor se les prometía eterno. Nunca se había planteado que las cosas no funcionaran bien hasta el día en que se descargó la aplicación de la que tanto hablaban y allí se encontró con ella. Al principio todo había sido un juego. A Carlos jamás se le habría ocurrido traicionar a Ana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario